Alcornoque
Quercus suber L.

OTROS NOMBRES VULGARES Corcho, chaparro, suro, sufreiro (español); sobreira, sovereiro, sobro (portugués); cork oak, cork tree (inglés); chêne-liège (francés).
SINÓNIMOS Quercus suberosa Salisb.
FAMILIA Fagaceae
ÓRDEN Fagales
SUBCLASE Hamamelidae
CLASE Magnoliopsida
DIVISIÓN Magnoliophyta

ORIGEN Y DISTRIBUCIÓN GEOGRÁFICA
Árbol endémico de la Región Mediterránea occidental, tanto en el sur de Europa como en el norte de África, entre el nivel del mar y los 1.200 metros de altitud en los pisos termo y mesomediterráneo. Se cultiva extensamente en España, Portugal, Argelia, Marruecos, Francia, Italia y Túnez. Los alcornocales cubren una superficie de 2,5 millones de hectáreas en estos países. Portugal tiene el 50% de la producción mundial, y en este país la tala está prohibida excepto por gestión forestal o para árboles viejos e improductivos.

DESCRIPCIÓN
Árbol robusto que puede alcanzar 20m de altura, pero es más común verlo hasta los 5-10m. De tronco grueso, recto y corto en árboles aislados, se presenta más esbelto en masas densas. En su juventud presenta un porte erecto, que luego tiende a inclinarse y retorcerse. Con corteza grisácea, corchosa, profundamente agrietada que con el tiempo llega a tener un grosor considerable, de hasta 15 cm. Las ramas son fuertes y abundantes, también provistas de corcho. Las ramillas son pelosas de tono ferroso. Copa densa y extensa, redondeada e irregular, se inicia a poca altura (4-5 m en árboles aislados o hasta 7-8 m en bosques densos). Las raíces son fuertes y muy vigorosas, desarrollándose en todos los sentidos y con raíces superficiales que pueden generar nuevos brotes. Puede durar hasta los 500 años.
De hoja perenne, con láminas de 3-7cm normalmente, simples, alternas, coriáceas, ovadas u ovado-lanceoladas a oblongas, adoptando una forma cóncava; margen entero a finamente dentado, verde oscuro reluciente por el haz y pelosa y gris-blanquecina por el envés, donde se ven 5-7 pares de nervios; pecíolo que puede alcanzar 1,5 cm.
Flores masculinas amarillas agrupadas en amentos finos, de 4-8 cm de longitud e interrumpidos que cuelgan (5-7) del extremo de las ramas. Flor femenina poco pedunculada que se presenta al final de los brotes del año, en pequeños grupos o aisladas. Florece por primavera y a veces de forma difusa hasta el verano y el otoño.
El fruto es una bellota de 2-5cm, alargada y vellosa en el ápice, recubierta por una cúpula acampanada adherida en la base, con escamas laxas; las superiores a veces pueden estar revueltas al final. Maduran en el otoño y al principios del verano las de la floración del otoño. Fructifica como pronto a los 10-12 años y con regularidad a partir de los 25-30 años.

ESTADO DE CONSERVACIÓN
No amenazado

ASPECTOS DE MANEJO
Componentes del bosque mediterráneo, con preferencia por los climas suavizados por la influencia del mar, de inviernos suaves, un poco húmedos y sin heladas fuertes. El desarrollo del corcho parece ser fruto de la evolución de la especie para la protección contra el fuego, frecuente en este clima de veranos tan secos. Precisa de luz intensa y aireación, aguanta bien el calor, aunque no prospera en climas demasiado secos. Vive en terrenos silíceos, no soporta los terrenos calizos, y éstos deben ser sueltos y permeables, normalmente en altitudes desde 0 hasta 1.200 m, incluso en 1.500 m.
Requiere una precipitación media anual superior a los 400 mm, de los que al menos 100 mm los precisa en verano (puede recibirlos parcialmente por precipitaciones horizontales de nieblas y rocío, o por aportes freáticos). Las medias del mes más frío no pueden ser inferiores a 0º y resiste temperaturas medias del mes más cálido superiores a los 25º.
Los descorches periódicos en los que no solamente desprotege el árbol, sino que también con frecuencia se le hiere, hacen que el alcornoque sea susceptible a sufrir diversas enfermedades. Sus principales enemigos son los hongos, como la Diplodia, que se manifiestan en un chancro de madera muerta causando luego la muerte del árbol. Además sufre de fumagina intensa en su follaje.

USOS
El principal producto es el corcho, que se destina a fines decorativos y para hacer tapones de botellas. Otros usos son los de aislante, decoración, en la fabricación de plásticos naturales, papel, etc, debido a que posee diversas propiedades, como su resistencia al fuego, su absorción parcial de la humedad (entre un 10% y un 12%) y aislamiento térmico.
Tiene una madera ocre rojiza, con frecuencia veteada, muy densa y dura que ha sido utilizada en tornería y carpintería para construir carros, herramientas y botas. También se ha utilizado en construcción naval por su resistencia al sumergirla en el mar. El carbón de alcornoque es de gran calidad.
Sus frutos, las bellotas, son amargas y por lo tanto no son comúnmente utilizadas como comestibles, pero se utilizan para cebar animales, sobre todo a los cerdos. Su parte viva es rica en taninos, se destilaba para poder curtir pieles y en cierta época se pelaban "a muerte" los alcornocales con esta finalidad.
Árbol de gran valor ornamental, gracias a su atractivo follaje oscuro y siempre verde y por su tronco torcido y de textura interesante.

PROPAGACIÓN, POLONIZADORES Y AGENTES DISPERSANTES
No es un árbol muy colonizador y normalmente regenera de semilla únicamente bajo su cubierta, germinando luego de manera muy difusa por su fructificación prolongada en varios meses. Por lo general se propagan por semillas sin necesidad de someterlas a un periodo de estratificación. Las bellotas pierden su viabilidad con rapidez cuando se les almacena en seco a temperatura ambiente. Se les debe guardar en condiciones frescas y húmedas o en recipientes sellados a temperatura de 0 a 2ºC. Los esquejes no dan buenos resultados y es muy sensible al transplante.