Ombú
Phytolacca dioica L.

OTROS NOMBRES VULGARES Fitolaca, bellasombra, árbol de la bella sombra (español). Humbí (guaraní). Figueira, maria-mole, umbú peúdo, umbuzeiro, umbu (portugués). Umbra tree (inglés).
FAMILIA Phytolaccaceae
ÓRDEN Caryophyllales
SUBCLASE Caryophyllidae
CLASE Magnoliopsida
DIVISIÓN Magnoliophyta

ORIGEN Y DISTRIBUCIÓN GEOGRÁFICA
Originario del sur de Brasil, Paraguay, Uruguay y nordeste cálido y húmedo de Argentina. Su límite austral de distribución se halla al nordeste de Buenos Aires. Generalmente se desarrollan como especímenes aislados, aunque algunas veces se han encontrado agrupaciones importantes de esta especie, como en la llamada "Isla de los ombúes" y el "Bosque de ombúes", en Uruguay, único en el mundo por su tamaño, extendiéndose por una franja de 20km. Hoy día es difícil encontrar ejemplares en forma silvestre.
Se cultiva en el extranjero, especialmente en el Mediterráneo, donde se ha aclimatado tan bien, que dio lugar a la hipótesis del origen español del ombú. Se ha plantado también en gran parte de Europa, Perú, Sudáfrica y el sur de los Estados Unidos.

DESCRIPCIÓN
Planta gigante de porte arbóreo, y es discutido si es un árbol, un arbusto o una hierba, de madera esponjosa y blanda. Follaje tardíamente caduco, y sólo pierde su hoja si el invierno es muy riguroso. Alcanza una altura de 10 a 15m y tiene una copa densa, redondeada e irregular, de hasta 20m de diámetro. Corteza áspera, fisurada, castaño-amarillenta. Tronco corto, cilíndrico, que presenta ramificaciones desde el suelo, que se engrosa mucho en los ejemplares adultos, formando una especie de pedestal junto con las prominentes raíces y con varios brazos de hasta 60cm de diámetro, contorneados en la superficie del suelo. El tallo tiene crecimiento secundario anómalo: posee capas leñosas (xilema secundario) y blandas (floema, parénquima) alternadas, que ofrecen un aspecto estratificado y este hecho impide la formación de duramen; así contiene grandes cantidades de agua, lo que le permite sobrevivir en el entorno de escasas lluvias de la pampa. Tiene un crecimiento rápido, alcanzando su máximo desarrollo antes de los 15 años. No se puede predecir la edad, debido a la carencia en el tronco de los anillos anuales de crecimiento.
Hojas simples, alternas, pecioladas, anchamente elípticas, glabras, de margen entero y ápice agudo, con largos pecíolos y con la nervadura muy marcada; son de color verde lustroso oscuro en el haz y más claro en el revés; generalmente grandes, en especial si crece a la sombra, de hasta 20cm de largo por 6-8cm de ancho.
Las flores son dioicas, y aparecen en racimos terminales colgantes, bracteolados, de pedúnculo breve y de 5-15cm de longitud. No tienen corola (apétalas). Las masculinas con 5 tépalos blanquecinos, oblongos y de ápice redondeado, de unos 3,5 mm de largo. Androceo con 20-30 estambres libres, insertos en un disco carnoso. Anteras introrsas, biloculares, amarillas. Perianto con 4-5 piezas. Las femeninas también con 5 tépalos blanquecinos, pero elípticos y cóncavos, de unos 4 mm de largo. Ovario súpero, globoso. 8-14 carpelos 1-ovulados. Estilo recurvado, de 1 mm de longitud. Óvulos campilótropos.
La floración varía según la latitud. Los ejemplares de flores masculinas hacia fines de octubre-principios de noviembre, mientras que los ejemplares de flores femeninas tardan unos 15 días más. El período de floración se extiende hasta febrero.
Fruto en baya carnosa que sugiere la forma de un pequeño tomate achatado, lobada, de aproximadamente 1cm de diámetro, tóxica. Se dispone en racimos colgantes, apretados, de 15-20 x 2,5-3cm. Se mantienen verdosos por mucho tiempo tornándose pardo-amarillentas a la madurez, momento en el que se desprenden en racimos tapizando el suelo. Semillas ovoide-comprimidas de 3mm de diámetro, de color negro brillante. Fructificación desde enero hasta marzo-abril.

ASPECTOS DE MANEJO
El Ombú es poco exigente y rústico en general, de crecimiento rápido. Es de origen tropical o subtropical. No tolera los fríos intensos ni las heladas a no ser que sean débiles y esporádicas. Aunque resiste hasta -10ºC, las ramas jóvenes se hielan a 0ºC. Prefiere suelos húmedos, aunque de cualquier naturaleza, resistiendo perfectamente la salinidad de los climas marinos.
En cuanto a su manejo, estas plantas van colocadas en un terreno blando, pero no excesivamente drenado, con un abonado orgánico, en un lugar luminoso, con luz solar directa. Pueden ser cultivadas en macetas o al aire libre. Aguanta bien el transplante y el recorte de raíces. No requiere poda más que para suprimir la vegetación próxima al suelo. Necesita de regaduras regulares, pero dejando siempre secar el terreno entre una regadura y otra, ya que no soporta tener encharcadas las raíces. No se deben plantar a menos de 5m de construcciones ni pavimentos porque levantaría las losas con los años.
En general es inmune a buena parte de los insectos que predan hojas gracias a su savia tóxica, pero se sabe que lo atacan los trips, mosca blanca y arañas rojas. Sólo se aconseja un tratamiento preventivo con un insecticida de amplio espectro y con un fungicida sistémico para evitar el desarrollo de enfermedades causadas por hongos, a menudo favorecidas por el clima fresco y húmedo.

USOS
Su uso normal es ornamental, ya que proporciona sombra por el gran desarrollo de su copa y follaje. En África su follaje y frutos son usados como forrajeros, en nuestro país no se tiene conocimiento de este uso. Los frutos y raíces son utilizados para la extracción de tintes. Usado en medicina popular, es fuertemente purgante, febrífugo, astringente, antiséptico y vulnerario (para curar las heridas) de uso externo. La raíz es emética (provoca o estimula el vómito), la decocción de la raíz es antirreumática. Las cenizas de la madera quemada mezcladas con agua sirven contra eczemas y otros problemas de piel.
Es rico en oxalato de Calcio, presente en toda la planta, pero especialmente en las raíces. También es rico en saponinas y potasa, razón por la cual sus cenizas se mezclaban con el sebo y se obtenía el jabón casero en la época colonial. Las hojas se usan para lavar. La “madera” (que en realidad no lo es) está formada por capas alternadas de material leñoso y no leñoso, ya que presenta crecimiento secundario anormal, por lo tanto no sirve para su uso como leña, ni para la construcción.

PROPAGACIÓN, POLONIZADORES Y AGENTES DISPERSANTES
Se propaga por semillas. Los frutos se recogen del árbol y se ponen a macerar en agua para desprender las semillas. Una vez extraídas y secas, pueden ser sembradas en tierra de mantillo, protegidas del sol o almacenadas, conservando su viabilidad al menos por un año. También se puede multiplicar fácilmente por estacas.
Su polinización es mayormente entomófila (insectos), por la presencia de nectarios. Las flores son habitualmente visitadas por dípteros e himenópteros durante el día y por lepidópteros, durante la noche. La diseminación es generalmente ornitócora (aves).