Ciprés italiano
Cupressus sempervirens L.

OTROS NOMBRES VULGARES Ciprés común, ciprés del mediterráneo, ciprés piramidal, ciprés de los cementerios; italian ciprés (inglés).
FAMILIA Cupressaceae
ÓRDEN Coniferales
CLASE Pinopsida
DIVISIÓN Pinophyta

ORIGEN Y DISTRIBUCIÓN GEOGRÁFICA
Es originario de regiones del este del Mediterráneo, existiendo zonas importantes en el norte de Libia, sur de Grecia (Creta y Rodas), sur de Turquía, Chipre, oeste de Siria, Líbano, oeste de Jordania y ciertas zonas de Irán. Se cree que hace unos dos o tres mil años formaba grandes masas forestales en el norte de África, quedando hoy en día pocos ejemplares.

DESCRIPCIÓN
Árbol perennifolio de gran longevidad, existiendo ejemplares con más de 1.000 años. Mide entre 25 y 30 metros. Excepcionalmente pueden alcanzar hasta los 35 metros.
Tiene tronco recto, pudiendo alcanzar hasta 1 metro de diámetro, aunque excepcionalmente se han encontrado ejemplares de hasta 3 metros en su base. Corteza delgada, más o menos lisa, de color grisáceo en árboles jóvenes que con la edad cambiará a un pardo oscuro y grietas longitudinales. Las ramas finas, más o menos cilíndricas o tetragonales de color verde oscuro mate. Las raíces bien desarrolladas; las secundarias son horizontales, superficiales y alargadas, lo que le permiten anclarse firmemente al suelo. Su madera de color pardo claro, nudosa, resistente y bastante ligera. No es resinosa, pero exhala un perfume que recuerda a la madera del cedro. Es de muy larga duración, se considera imputrescible. Su crecimiento es rápido durante los sesenta u ochenta primeros años, en los que llega a alcanzar de 20 a 30 metros de altura.
Se encuentra bajo dos formas naturales: Horizontal: con ramificación extendida y aspecto de cedro o de pino. Piramidal: con porte columnar; es la forma más extendida en cultivo.
Las hojas, delgadas, aplanadas, con punta obtusa, deprimidas, imbricadas, sin glándulas resiníferas, se presentan en ramillos con forma de escama, de entre 2 y 5mm de longitud. Forman un follaje denso de color verde oscuro.
Especie monoica, en el mismo árbol hay flores masculinas y femeninas. Las inflorescencias masculinas son terminales, de color amarillo, forma oval de 4-8 mm en el extremo de las ramillas. Inflorescencias femeninas terminales, solitarias o en grupos.
Conos ovoideo-esféricos, de 2-3.5 cm de diámetro, de color verde, pasando a gris marrón lustroso en la madurez. Están formados por 10-14 escamas, con 8-20 semillas pequeñas, irregulares y de ala estrecha por escama. Éstas poseen una propiedad germinativa muy duradera. Florece a finales de invierno y madura al año siguiente de la polinización, cerca de 20 meses después.

ASPECTOS DE MANEJO
Vive en climas mediterráneos o áreas similares con veranos calientes y secos, e inviernos suaves y lluviosos. Puede también prosperar con éxito en áreas más frías, con veranos más húmedos. Soporta tanto los suelos ácidos como los básicos. Muy rústico, aguanta terrenos áridos o compactos y rechaza los suelos muy húmedos o arenosos. Es un árbol que necesita sol, pero tolera la semisombra; soporta muy bien el calor y la sequía, no así los grandes fríos (temperaturas inferiores a -10 ºC). Aguanta bien el viento, la contaminación y el escaso mantenimiento.
En climas particularmente ventosos, se aconseja de asegurar los árboles jóvenes a palos altos y sólidos, en manera de evitar que el viento pueda quitar las jóvenes raíces; puede suceder que los ejemplares que tienen pocos años, teman el frío fuerte y el viento.
Regar sólo los ejemplares jóvenes o colocados hace poco; los ejemplares adultos, en general, se conforman con las lluvias. Si el verano es muy seco, regar solo esporádicamente, dejando el terreno seco por un par de días antes de repetir la regadura; evitar los excesos.
Se abona a inicios de la primavera o del otoño, utilizando humus o estiércol maduro; se interviene mezclando un poco de fertilizante al terreno, cerca del tronco del árbol, cada 2-3 años o al momento del implante.
Los primeros años no necesita poda, y después puede que tampoco sea necesaria, salvo para curar o recomponer. En todo caso, la aguanta bien y se debe realizar del otoño a mediados del invierno, en la época vegetativa, para evitar las pérdidas de savia por las heridas.
Actualmente hay cipreses con cancrosis, una enfermedad causada por el hongo Seridium, que puede llegar a matar el árbol. Lo mejor es prevenir con fumigaciones anuales con fungicida sistémico. No es frecuente el ataque de insectos.

USOS
Se ha cultivado extensamente como árbol ornamental en decoración de parques y jardines durante milenios, por la estética de su porte. Debido a su longevidad se ha plantado como símbolo funerario en los cementerios, por lo que se le asocia con frecuencia con la muerte.
Muy empleado en grupos, como pies aislados y para formación de setos y pantallas protectoras. En zonas de fuertes vientos se suelen plantar, en su variedad piramidal, para proteger los cultivos.
La madera del ciprés común se utiliza en ebanistería fina, carpintería, construcción y escultura. Dada su resistencia a la humedad, desde antiguo se ha utilizado en la industria naval, así como en aquellos trabajos expuestos a la humedad o al agua. También se utiliza para la construcción de guitarras.
En medicina, sus hojas y conos, se utilizan para el tratamiento de las varices, úlceras varicosas, hemorroides y problemas de próstata. Es astringente, expectorante, diurético, vasoconstrictor, sudorífico y febrífugo. La resina es buen vulnerario en heridas de lenta cicatrización, incluso se puede usar una decocción de la madera para baños de pies y evitar la transpiración maloliente. En vahos, la esencia de ciprés es adecuada al tratamiento de toses

PROPAGACIÓN, POLONIZADORES Y AGENTES DISPERSANTES
La mayor parte de su cultivo se realiza mediante el método cultivar a partir de la selección de una copa fastigiada, de ramas erguidas que a menudo no es más que la décima parte de la altura total del árbol.
También se reproduce fácilmente por semilla sin requerimientos especiales, sin embargo presentan letargo del embrión, por lo que es mejor la estratificación por un mes de 2-4ºC. Se siembra en otoño o primavera. Pueden obtenerse portes variados, unos más o menos columnares.
Para asegurarse un árbol estrecho, ha de practicarse el injerto en primavera de formas selectas sobre patrones de Cupressus obtenidos de semilla.
Las estacas pueden hacerse enraizar si se toman durante los meses de invierno. Los tratamientos con hormonas ayudan al enraíce.
Su trasplante es sumamente delicado debido a la fragilidad de su raíz; se hace a partir de los cuatro o cinco años de edad; luego de plantados deben regarse hasta que arraiguen.