Magnolio
Magnolia grandiflora L.

OTROS NOMBRES VULGARES Magnolia.
SINÓNIMOS Magnolia foetida (L.) Sarg., Magnolia virginiana var. foetida L.
FAMILIA Magnoliaceae
ÓRDEN Magnoliales
SUBCLASE Magnoliidae
CLASE Magnoliopsida
DIVISIÓN Magnoliophyta

ORIGEN Y DISTRIBUCIÓN GEOGRÁFICA
Es nativa del sudeste de los Estados Unidos desde Carolina del Norte hasta Texas y Florida.

DESCRIPCIÓN
Árbol siempreverde de 15-20 m de altura bajo cultivo, aunque algunas variedades tienen portes más pequeños, de crecimiento lento, con la copa amplia, densa, oscura. Tronco corto, con la corteza fisurada de color gris oscuro. Ramificado desde la base; en las ramas jóvenes se observan las marcas de inserción de las estípulas.
Hojas perennes, alternas, dispuestas en manojos terminales, de 10-20 cm de longitud y unos 7-10 cm de anchura. Son elípticas u oblongo-ovadas, con la punta aguda y la base cuneada, coriáceas, de color verde brillante en el haz y ferrugíneo-pubescentes en el envés. El borde suele estar algo ondulado. El nervio central es prominente.
Flores situadas sobre pedicelos tomentosos, erguidas, solitarias, de gran tamaño, de hasta 20 cm de diámetro. Poseen 6-12 pétalos estrechados en la base, en posición helicoidal, de color blanco, y 3 sépalos de aspecto petaloide. Androceo con numerosos estambres dispuestos en espiral, filamentos purpúreos. Carpelos numerosos, libres, dispuestos helicoidalmente. Son perfumadas y muy visitadas por las abejas. Aparecen sobre el árbol a finales de primavera o principios de verano. Cada flor en particular es muy poco duradera, pero dada la abundancia de flores que aparecen en tiempos sucesivos, el árbol permanece florido durante largo tiempo.
El fruto tiene forma de piña ovalada de unos 10 cm de longitud, cubierta de una fina pubescencia de color marrón. Las semillas son aplanadas, de color rojo, de aproximadamente 1-1.3cm de longitud, sujetas al folículo por un funículo filiforme. El fruto realmente es un conjunto de folículos agrupados en una estructura leñosa.

ASPECTOS DE MANEJO
Es un árbol resistente que prefiere zonas de semisombra, guarecidas del viento y las heladas, no es especie adecuada para exposiciones demasiado soleadas, aunque no es aconsejable ubicar el magnolio en una zona totalmente umbría. Necesita bastante luz y sol en su época de floración.
Tiene un crecimiento lento y vegeta mejor en suelos frescos y profundos, húmedos, bajos en caliza (tiene preferencias por los suelos silíceos), y con buen drenaje. Los suelos demasiado pesados y húmedos provocan graves daños a su follaje al perder color y densidad foliar ya que al no respirar de manera adecuada el sistema radicular, el desarrollo natural del árbol se limita. Para solucionar esta cuestión se aconseja cambiar la estructura del suelo haciéndolo menos pesado añadiendo por ejemplo estiércol que, al mismo tiempo será una fuente de reserva de nutrientes para el magnolio. Para evitar suelos húmedos hay que realizar una operación de drenaje haciendo así posible que el agua no quede retenida en el suelo de una manera persistente. También puede incorporarse perlita para facilitar el drenaje.
Riego regular durante los primeros años de vida del ejemplar, más abundante en verano. La tierra nunca debe llegar a secarse. Tras la plantación y en períodos de sequía: regar abundantemente. Conviene tapar la tierra con paja o virutas para evitar la evaporación, pero teniendo muy presente que debe existir un buen drenaje.
Prácticamente no son necesarias las podas. Sólo para la limpieza de las ramas secas o para dar forma al árbol.
Necesita mucho abono rico en macronutrientes -nitrógeno, magnesio y potasio o NPK- y micronutrientes. Abonar como mínimo 3 veces al año: primavera, verano y otoño. Si los magnolios han sufrido las inclemencias del invierno, algún ataque de insectos u hongos o no se desarrollan lo suficiente, es la hora de abonar. A mayor tamaño del árbol hay que aumentar en parte proporcional el abonado.
No suele tener abundantes problemas de plagas ni enfermedades. Sin embargo, una planta con deficiencias en su cuidado puede verse vulnerable a algunas plagas y enfermedades como: Clorosis (hojas amarillas), que ocurre al haber deficiencias minerales en el suelo. Moho gris, que es un hongo que aparece por exceso de humedad sobre los brotes jóvenes formando manchas blancas o grisáceas y húmedas al tacto. Se desarrolla por falta de luz y ventilación y exceso de humedad. Debe tratarse preventivamente con fungicida. Oidio (polvillo blanco), que aparece, en primaveras y otoños húmedos, en las hojas más jóvenes. Plagas como caracoles, conchuelas y pulgones.

USOS
Los magnolios son muy valorados como plantas ornamentales, por su frondosidad y sus llamativas flores terminales tanto por sus colores como por sus grandes tamaños. Se utiliza como pie aislado, aunque se requieren muchos años para lograr un notable ejemplar, y formando grupos, sobre todo en el caso de variedades de porte piramidal.
En medicina popular, la corteza y las semillas se usan por sus cualidades fortificantes, estimulantes, tónicas y febrífugas; las semillas se utilizan con buenos resultados contra la parálisis.
La madera tiene una calidad regular, color claro y textura fina y uniforme; es dura y rígida, fácil de tornear. Es usada en carpintería, ebanistería, tornería, para fabricar chapas, etc.

PROPAGACIÓN, POLONIZADORES Y AGENTES DISPERSANTES
La semilla está apta para su recolección en otoño, tan pronto como sea posible después que madura el fruto, cuando pueden verse sobre el mismo las semillas rojas. Si se cogen los frutos antes de abrir, deberán ponerse a secar durante unos días, pudiendo ser extraída la semilla fácilmente al cabo de ese período. A la semilla que va a utilizarse y no almacenarse, deberá serle eliminada la parte carnosa externa, bien sea por maceración o frotación. La semilla que va a ser almacenada conviene dejarla con su cubierta carnosa, pero es importante secarla bien antes del almacenaje, que deberá hacerse en recipientes herméticos y a baja temperatura (de 0 a 4ºC). Si se guarda a temperatura ambiente pierde su viabilidad en poco tiempo. La semilla almacenada debe ser estratificada antes de la siembra al objeto de romper el letargo interno.
Las plántulas crecen con mucha rapidez y generalmente al final de la primera estación están lo bastante grandes para injertarse.
También puede multiplicarse por estaca, y aunque es un sistema un poco delicado, es el sistema más empleado comercialmente. Para ello se emplean hormonas de enraizamiento e instalaciones provistas de nebulizadores, así como sustratos ligeros de arena y perlita. Las especies producidas por esquejes florecen mucho antes que las obtenidas de semillas. Magnolia por semilla tarda 15 años en florecer; injertados 2-5 años.
Las estacas con hoja, tomadas a fines de primavera o comienzos del verano; tratadas con hormonas de enraizamiento; con calor en el fondo y bajo niebla intermitente, enraizan bien. Para lograr la supervivencia en el invierno siguiente de las estacas enraizadas, se les debe poner a enraizar temprano en la estación, de tal manera que antes del otoño se haya reanudado algo del crecimiento.
Para injertar variedades de Magnolia grandiflora se usan como patrones las mismas plántulas o estacas enraizadas de Magnoia grandiflora. A inicios de la primavera se colocan en macetas plantas obtenidas de semilla, para usar como patrones que se injertan cuando estén en crecimiento activo, de mediados a fin del verano. El injerto de costado es satisfactorio, debiendo encerarse la unión del injerto después de la operación. Algunos propagadores ponen las plántulas en maceta en el otoño y las pasan al invernadero, llevando a cabo el injerto a mediados del invierno. La planta recién injertada se puede colocar en bancos abiertos de invernadero o meterse en cajas de propagación cerradas donde se les deja de 7 a 10 días mientras cicatriza la unión del injerto. Se le va dando aire gradualmente hasta después de 6 semanas cuando ya pueden retirarse de la caja y se corta el patrón arriba del injerto.
Los acodos, simple o de montículo, dan buenos resultados. Al principio de la primavera se pueden acodar ramas de 1 a 2 años que salgan de la base de las plantas madres, pero a veces se necesitan dos estaciones para producir acodos bien enraizados.
Las plantas se pueden trasplantar en cualquier momento. Pero sus raíces carnosas y gruesas son muy frágiles y se rompen con facilidad. Son poco profundas, por lo que no se debe cavar cerca del tronco del árbol.
En sus flores, Magnolia grandiflora tienen sus carpelos –órganos reproductores femeninos- muy duros, para evitar ser dañados. Actualmente, los principales insectos polinizadores de los magnolios son las abejas.